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13 julio 2006

Antena pringles

Hace ya algún tiempo compré un adaptador wifi usb. En concreto, se trata del modelo Conceptronic C54RU .

Más que nada me lo compré para trastear, pues la conexión que tengo para los dos pc's es a través de ethernet, mucho más segura y fiable.
Una vez conectado, el adaptador detectó dos redes, la mía y la del vecino de abajo.
Comencé a visitar foros (mayormente el de Guadawireless), de donde saqué la información de las antenas pringles que, por su sencillez y bajo coste, me llamaron la atención.
Así pues, con las ganas, el material y el poco tiempo que me dejan los estudios me puse a enredar.
Primeramente me empapé del contenido que viene en muchas de las guías para fabricarse estas antenas (pringles01, pringles02, ...), pero el problema era que este adaptador no lleva conector para poder hacer uso de antena externa.
Entonces ví una página, que desafortunadamente no recuerdo, en la cuál se hacían pruebas usando directamente el adaptador como dipolo (haciendo similitudes). Fue entonces cuando, probando con varios botes, ví que con uno de ellos las ganancias obtenidas eran bastante satisfacibles (en torno a los 15 - 20 db).
Para la construcción de esta antena usé un bote metálico, el adaptador usb, soldador, estaño, una barrena y alicates. Además, para poder usar la antena con mayor comodidad, y aprovechando un trípode de una cámara fotográfica, use una tuerca del mismo paso y dimensiones para poder orientarla mejor.
En el fondo metálico del bote, hice una abertura por la cual introducir el conector del usb. Una vez encajado perfectamente, soldé éste al bote. De la misma forma soldé la tuerca en la cara lateral del bote, coincidiendo exactamente con el plano que describe el adaptador y que parte en dos mitades el bote.
Para poder comprobar las mejoras obtenidas mediante el uso del bote, usé el programa netstumbler, y comprobé como con el bote la señal aumentaba en unos 20 db.
Otra prueba de que la antena funciona correctamente la obtuve en casa de mi hermana. Ella vive en pleno Alcalá de Henares, y tiene otro adaptador usb wireless. Mediante este adaptador, normalmente llega a detectar 3 redes. En cambio, probando con la antena construida el número de redes aumentó a 11, variando la intensidad de cada una de ellas según su orientación.
Ahora tan sólo tengo que comprobar el alcance real que puede llegar a tener para determinar hasta qué punto he llegado, y hasta qué punto puede ofrecer cobertura el router si se hace uso de este tipo de antenas.

12 julio 2006

Noticias 002. Se derramó.




















Son las 8:13 de la mañana. Me levanto entre sombras, atino a ponerme las zapatillas y me dirijo torpemente hacia la cocina.
Con intención de desayunar, voy a la nevera, la abro, y veo que no hay ninguna caja de leche. Vaya. Tras varios intentos consigo sacar una de la incómoda caja en las que suelen venir empaquetadas. Pero eso no es lo más engorroso, ni lo más inútil. A fín de cuentas, agruparlas no es mala idea. Lo verdaderamente inútil, incómodo, y engorroso es el nuevo tapon que suelen poner a las cajas. Tanto los de "push" como los de rosca. Donde esté cortar una de las esquinas, de toda la vida, que se quiten esos inventos. Y no digo que nos quedemos recesivos en un pasado inamovible. Tan sólo digo que si uno se dispone a patentar un utensilio de estos, que se asegure de que cumple correctamente sus espectativas. Y esque estoy harto de abrir la caja y quedarme con el precinto que aisla el contenido en la mano. O peor aún, arrancar el tapón en cuestión. Otras veces, la función de tapón (Persona o cosa que produce obstrucción del paso. -RAE), no la cumple ni por asomo. Basta con inclinar un poquitín el recipiente para ver como empieza a fluir por todas partes el contenido. Y finalmente, lo que más rabia me da. Intentad abrir el "tapón" que previamente se ha visto empapado por ese mal cierre. Dado que suele quedar "cerrado" mediante un "click", al abrir o cerrar produce un fuerte impulso del líquido, que normalmente acaba salpicándote en la cara, lo que provoca que recurra a la expresión "me cago en la leche", nunca mejor dicho.
Por eso pienso, - ¿qué necesidad hay de incrementar costes en la producción, cuando este aparato, a mi entender, no sirve para nada? -.
Bueno..., yo seguiré, aunque me provean del chisme, cortando el pico de la esquina.


09 julio 2006

Cuando el calor no te deja pensar en otra cosa


¿Cuanto tiempo llevaré tirado por el suelo? Muevo las piernas, brazos, y despego la espalda, literalmente, desplazándome hacia un lateral para conseguir obtener el mayor frío posible. Obtener o, mejor dicho, entregar mi calor al piso.
Esto me recuerda a aquellas clases de física de 4º de la ESO en la que estudiábamos la transferencia de energía que se producía entre cuerpos. Bajábamos al laboratorio, y analizábamos la cantidad de energía que se escapaba de un termo al ambiente. Ésto era, la evaporación.
Y de aquí, de un echo posiblemente complejo, llegamos al Botijo. Qué gran invento. Sigo sin entender el porqué del dicho "Más simple que el funcionamiento de un botijo". Para aquéllos que vean en este aparato un objeto simplón, decir que muchas investigaciones serían necesarias para entender su funcionamiento.
No me refiero a su construcción, pues seguro va asociado a la serendipia, al descubrimiento casual. Me refiero a su entendimiento, a eso que todo el mundo ve, al parecer, muy clarito.
Si nos fijamos en el fenómeno de evaporación del agua, 20 gramos de este fluido necesita 540 calorías a presión de 1 atmósfera para evaporarse.
Bajo este hecho, y gracias a que el botijo es construido con materiales porosos, permite que el agua del interior lleve a cabo una evaporación hacia su exterior. Podríamos hablar de cómo esa cantidad de energía sirve para romper los enlaces entre los átomos de hidrógeno y oxígeno, pero todo esto la gente ya lo sabrá, así pues, continuamos con nuestro botijo.
Hay que señalar, además, que la velocidad de evaporación del agua será distinta dependiendo de la temperatura externa, no sucediendo lo mismo con la velocidad de enfriamiento. Lo mismo sucederá con la humedad del entorno, que afectará positivamente al enfriamiento cuanto más seco esté el exterior (de ahí que se pase tanto calor en una selva o en una sauna, pues el cuerpo no realiza transpiración con facilidad).
Gracias a este invento podemos descender hasta en unos 10ºC la temperatura del agua, siempre que las condiciones sean favorables.
Ahora tan sólo me queda entender otro dicho muy común: "estás abotijado". Siempre se suele asociar al echo de estár acalorado, en un sitio con calefacción y tú con tu abrigo, todo colorao... Sin embargo, en este momento me gustaría estar abotijado, realizando un proceso de evaporación y descendiendo mi temperatura corporal, no en 10ºC, pero sí a unos niveles más cómodos para mi anatomía. XD.